Ansiedad
Preocupación excesiva, anticipación, sobrepensamiento, síntomas físicos, ansiedad social, miedo a equivocarse, dificultad para descansar o necesidad de tener todo bajo control.
Un espacio para comprender lo que estás viviendo, ordenar lo que hoy se siente difícil y desarrollar respuestas más útiles para tu vida cotidiana.
Muchas personas consultan porque saben que algo no está funcionando, aunque todavía no puedan nombrarlo con precisión. Puede sentirse como preocupación constante, cansancio, irritabilidad, tristeza, bloqueo, desconexión, dificultad para tomar decisiones o una sensación de estar haciendo un gran esfuerzo para sostener el día a día.
El proceso terapéutico comienza por comprender qué está ocurriendo y cómo se relacionan pensamientos, emociones, cuerpo, hábitos, relaciones y contexto. Stephanie trabaja desde una base cognitivo-conductual e integra psicoeducación y estrategias prácticas, cuidando que las herramientas no se conviertan en otra lista de exigencias.
Su estilo es cercano, activo y con energía. Hay espacio para abordar temas complejos con seriedad clínica, pero también para reconocer recursos, usar el humor de manera respetuosa y recuperar una sensación de movimiento cuando todo se siente estancado.
El tratamiento se ajusta a la persona y a la función que tienen los síntomas en su vida; no se trabaja a partir de una lista rígida de técnicas.
Preocupación excesiva, anticipación, sobrepensamiento, síntomas físicos, ansiedad social, miedo a equivocarse, dificultad para descansar o necesidad de tener todo bajo control.
Tristeza persistente, pérdida de interés, aislamiento, autocrítica, baja energía, sensación de vacío o dificultad para iniciar y sostener actividades.
Irritabilidad, emociones intensas, bloqueo, impulsividad, cambios de ánimo o dificultad para reconocer y expresar necesidades.
Dudas constantes sobre uno mismo, comparación, inseguridad, perfeccionismo o sensación de no ser suficiente.
Conflictos interpersonales, límites, transiciones, pérdidas, cambios académicos o laborales y adaptación a nuevas etapas.
Comprensión del funcionamiento, regulación, organización, identidad, necesidades de apoyo y adaptación en adolescencia o adultez.
La adolescencia puede reunir cambios intensos en identidad, cuerpo, relaciones, exigencias académicas y autonomía. Stephanie busca construir una relación terapéutica directa y respetuosa, evitando tratar al adolescente como si fuera un niño pequeño o como si tuviera que llegar a consulta con respuestas ya preparadas.
Cuando la participación familiar es útil, se conversa de forma clara sobre objetivos, límites de confidencialidad y maneras concretas en que los adultos pueden acompañar sin invadir el espacio personal del adolescente.
En adultos, la terapia puede enfocarse en síntomas específicos —como ansiedad o depresión— o en patrones más amplios: vivir en alerta, postergar, exigirse demasiado, desconectarse de las propias necesidades, sentirse atrapado en ciclos repetitivos o no entender por qué ciertas situaciones requieren tanto esfuerzo.
Cuando existe TDAH o TEA, la terapia también puede ayudar a revisar el impacto del diagnóstico o de la sospecha diagnóstica en la identidad, las relaciones, el trabajo, el estudio, las rutinas y la regulación emocional.
Las sesiones pueden incluir revisión de patrones, psicoeducación, experimentos conductuales, registro de señales, planificación de cambios y práctica de estrategias. El ritmo se adapta a lo que la persona puede sostener.
La meta es que el proceso tenga continuidad fuera de consulta y que las herramientas se vuelvan cada vez más propias, no simplemente instrucciones externas.
Puedes revisar directamente la disponibilidad en las dos sedes o escribir a Clínica Casa Bienestar si necesitas ayuda para elegir.
Sí. Trabaja con adolescentes y adultos en procesos de psicoterapia y, cuando corresponde, en evaluación psicológica relacionada con TDAH o TEA.
Sí. No es necesario tener un diagnóstico para iniciar psicoterapia. Se puede consultar por síntomas, cambios vitales, malestar emocional o dificultades que están afectando el funcionamiento cotidiano.
Sí. Ansiedad, depresión, estrés, regulación emocional, autoestima y dificultades de adaptación forman parte de sus áreas de atención.
Sí. Acompaña a adolescentes y adultos con TDAH o TEA, y también a personas que están explorando si un perfil neurodivergente puede ayudar a comprender mejor su experiencia.
Presencialmente en San José y Heredia.