Niños
Apoyo en regulación, rutinas, organización, tolerancia a la frustración, habilidades escolares y comprensión de necesidades por parte de los cuidadores.
Comprender el perfil de una persona puede ayudar a dejar de interpretar ciertas dificultades como falta de voluntad y empezar a construir apoyos más ajustados.
TDAH y TEA pueden influir en la atención, la regulación emocional, las funciones ejecutivas, la interacción social, la flexibilidad, la experiencia sensorial, el estudio, el trabajo y las relaciones. Pero esas características no aparecen igual en todas las personas ni tienen el mismo impacto en cada etapa de vida.
Stephanie trabaja desde una mirada que integra dificultades y fortalezas. El objetivo es entender cómo funciona la persona en su contexto y qué apoyos pueden reducir fricción, mejorar autonomía y favorecer una relación más comprensiva con el propio funcionamiento.
El acompañamiento puede darse con o sin un diagnóstico previo. Cuando existe una pregunta diagnóstica específica, se puede considerar un proceso de evaluación psicológica separado de la psicoterapia.
El TDAH no se limita a “distraerse”. Puede involucrar dificultades para iniciar tareas, estimar tiempo, sostener esfuerzo, priorizar, recordar instrucciones, regular emociones o cambiar de una actividad a otra.
Apoyo en regulación, rutinas, organización, tolerancia a la frustración, habilidades escolares y comprensión de necesidades por parte de los cuidadores.
Trabajo con planificación, motivación, autonomía, estudio, autoestima, impulsividad y el impacto de sentirse “siempre atrasado” o diferente.
Organización, procrastinación, carga mental, regulación emocional, relaciones, trabajo y revisión de estrategias que dependen excesivamente de la urgencia.
En TEA, la experiencia puede incluir diferencias en comunicación social, flexibilidad, procesamiento sensorial, intereses, necesidad de predictibilidad o esfuerzo por adaptarse a demandas externas. Algunas personas llegan a consulta con diagnóstico desde la infancia; otras empiezan a hacerse preguntas en adolescencia o adultez.
Identificar señales tempranas, demandas que saturan y formas de recuperación puede ayudar a prevenir ciclos de agotamiento o explosión.
Rutinas, transiciones, autonomía, estudio, trabajo, relaciones y ambientes sensoriales pueden revisarse para reducir barreras innecesarias.
Poner palabras a la propia experiencia puede disminuir vergüenza y ayudar a distinguir entre necesidades reales y expectativas externas poco sostenibles.
En infancia, el acompañamiento a madres, padres y cuidadores busca algo más útil: que comprendan el perfil del niño y sepan cómo responder en momentos concretos. Stephanie ofrece orientación para traducir conceptos clínicos en acciones cotidianas sin llenar a la familia de tareas imposibles.
Se pueden revisar transiciones, anticipación, organización del ambiente, límites, comunicación, regulación, rutinas y formas de apoyar autonomía. También se conversa sobre qué estrategias no están funcionando y por qué.
La meta es que la familia salga con más comprensión y más opciones, no con más culpa.
Orientación práctica, respetuosa y ajustada al contexto real.Son procesos relacionados, pero no equivalentes. La psicoterapia puede trabajar objetivos actuales aunque la persona ya tenga un diagnóstico o no desee evaluarse. La evaluación, en cambio, responde una pregunta clínica específica y requiere integrar información de diferentes fuentes.
Stephanie realiza evaluaciones de TDAH y TEA y cuenta con formación clínica en ADOS-2. La decisión sobre instrumentos depende de la edad, la pregunta de consulta y el contexto.
Conocer el proceso de evaluaciónStephanie brinda atención presencial vinculada a Clínica Casa Bienestar en ambas sedes.
Sí. El acompañamiento puede realizarse en infancia, adolescencia y adultez, ajustando los objetivos a la etapa de vida y a las necesidades actuales.
No necesariamente. Algunas personas llegan con diagnóstico, otras con sospechas o preguntas sobre su funcionamiento. Si se necesita una evaluación formal, puede valorarse por separado.
Sí. En niños y adolescentes, la orientación a madres, padres y cuidadores puede ser una parte central del proceso para traducir necesidades en apoyos concretos y sostenibles.
No. ADOS-2 es una herramienta clínica que puede aportar información dentro de una valoración integral. El diagnóstico requiere integrar distintas fuentes de información.
Presencialmente en San José y Heredia.