Comunicación
Intención comunicativa, comprensión, intercambio, gestos, juego compartido y formas de expresar necesidades.
Acompañar el desarrollo no significa acelerar al niño. Significa observar cómo está aprendiendo, relacionándose y ganando autonomía, y ofrecer oportunidades ajustadas a su momento.

Durante los primeros años ocurren cambios rápidos en comunicación, movimiento, juego, autonomía, regulación y relación con otras personas. La estimulación temprana busca acompañar esos procesos desde actividades significativas, no convertir la infancia en una carrera de logros.
Stephanie es Máster en Estimulación Temprana y combina esta formación con su base en Psicología. Esto permite mirar tanto las habilidades del desarrollo como el vínculo, las emociones, la conducta y el contexto familiar.
Cuando una familia llega preocupada porque un niño “no hace lo mismo que otros”, el primer paso es ordenar la información: qué habilidades están presentes, cuáles están emergiendo, en qué situaciones aparecen las dificultades y qué apoyos pueden incorporarse de una forma natural en el día a día.
Intención comunicativa, comprensión, intercambio, gestos, juego compartido y formas de expresar necesidades.
Vínculo, regulación, separación, tolerancia a cambios, expresión emocional y relación con otras personas.
Exploración, imitación, juego funcional y simbólico, flexibilidad y participación conjunta con adultos u otros niños.
Participación progresiva en rutinas, elecciones, autocuidado y pequeñas responsabilidades según la edad.
Oportunidades de movimiento y manipulación de objetos dentro de actividades cotidianas y significativas.
Curiosidad, permanencia en actividades, seguimiento de instrucciones, resolución de problemas y formas de aprender.
Los padres no necesitan convertir la casa en un consultorio. Stephanie trabaja para identificar oportunidades que ya existen en comer, vestirse, jugar, guardar objetos, caminar, bañarse, leer un cuento o esperar un turno.
La orientación ayuda a elegir pocas acciones útiles y repetibles, en lugar de llenar a la familia de ejercicios. También permite revisar expectativas, resolver dudas y entender qué señales requieren seguimiento profesional.
Más actividades no siempre significa más desarrollo.
Lo importante es que las experiencias sean oportunas, repetibles, seguras y significativas para el niño.La estimulación temprana puede formar parte de un acompañamiento del desarrollo, pero no sustituye una evaluación cuando existe una pregunta diagnóstica. Si aparecen diferencias persistentes en comunicación, interacción, atención, regulación o flexibilidad, puede ser necesario valorar con mayor profundidad.
Stephanie también trabaja con TDAH, TEA y evaluación psicológica, lo que facilita integrar la información del desarrollo con las necesidades actuales de la familia.
Es un acompañamiento orientado al desarrollo durante los primeros años, considerando áreas como comunicación, juego, motricidad, autonomía, cognición y desarrollo socioemocional.
No. Puede ser útil cuando existe una preocupación específica del desarrollo, cuando se desea acompañar una etapa de manera más intencional o cuando ya hay una condición del neurodesarrollo identificada.
Sí. La orientación a madres, padres y cuidadores es central porque las oportunidades de aprendizaje más importantes ocurren en la vida cotidiana.
Sí. Stephanie es Máster en Estimulación Temprana por la Universidad Santa Paula.
Presencialmente en San José y Heredia.